La ola
de calor que azotó Europa en 2003 causó
la muerte de alrededor de 40.000 personas. A finales
de este siglo uno de cada dos veranos podría
ser tan cálido como el de 2003 (WWF). Las
emisiones humanas de gases de efecto invernadero
han llegado a duplicar el riesgo de olas de calor
por toda Europa (Nature).
Los impactos del cambio climático recaerán
de forma desproporcionada en los países
en desarrollo y las poblaciones más desfavorecidas
de todos los países, aumentando aún
más las desigualdades en materia de salud
y acceso a alimentos adecuados, agua limpia y
otros recursos (IPCC).
Enfermedades antes relegadas a las zonas tropicales,
como el dengue o la malaria, podrán extenderse
a otras áreas más templadas como
consecuencia del aumento de las temperaturas.
Estas enfermedades las sufren entre el 40 y 50%
de la población mundial (IPCC).
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